El contacto visual es el primer elemento que debes dominar. No
hablamos de mirar fijamente de manera incómoda — eso es
contraproducente. Hablamos de conectar genuinamente con
diferentes personas en la sala durante tu presentación.
Un técnica efectiva es el “contacto visual triangular”: cuando
hablas, mantén la vista en una persona durante 3-5 segundos,
luego muévete a otra en una zona diferente del espacio
(izquierda, centro, derecha). Esto crea la ilusión de que estás
hablando con cada persona individualmente, lo que aumenta
significativamente la conexión emocional.
Nervioso? Empieza con personas que te inspiren confianza —
amigos, colegas que sonríen. Gradualmente amplía tu rango. Este
pequeño cambio transforma completamente cómo se percibe tu
presentación.